Cuba
¡Cuba,
qué bien tienes puesto el nombre!
¡Cuba,
¿de qué estás llena?!
De un vino único con olor a pueblo
a tabaco, caña, frutas,
noches estrelladas y playas transparentes.
Hecho del más profundo dolor
y las más grandes penas.
Con ligeros toques de esperanzas
y sueños macerados,
que dejan un sabor amargo en la boca.
Tu color es rojo, de sangre
de sangre seca y antigua.
Coagulada en lo profundo de mares y celdas
que acentúan tu fuerza oculta.
Quien te prueba se embriaga
y te comparte.
Pasas rápido a las venas
dejando un vicio por poseerte
y abandonarte al mismo tiempo.
No te olvidan.
Tienes dos embaces:
uno rústico y añejo
para el disfrute popular.
Y otro elegante, fino y aristocrático
diseñado con rasgos de mentiras
pensando en el turismo y la exportación.
Te pueden encontrar en cualquier parte.
En mi casa nunca faltas.
Estás en el estante favorito: Mi corazón.
Autor: Marta Requeiro.
Derechos reservados: Marta Requeiro.
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