A mi isla
De mar se han vuelto tus ojos
fijos en la lejanía
vives en la hipocresía
inhibiéndote de hablar
por no poder soportar
lo que guardas con enojos.
Vistiéndote con andrajos
alardeas austeridad
y añoras la libertad
a través de tus despojos.
De hijos te han desnudado
dolida te haces consciente
esperando resistente
un futuro mejorado.
Con corazón desangrado
eres bondad indigente
del que soporta creyente
que un vuelco le de la vida,
ante tanta sacudida
por el mismo contingente.
De los que no están ahora
con tu nombre va el recuerdo,
de los que fueron calando
a alcanzar la nueva aurora,
lanzándose a la aventura
por no querer aguantar,
no se hicieron esperar.
Están los que lo lograron,
y los que sólo llegaron
a sucumbir en el mar.
El saberte tan distante
en el espacio y el tiempo,
va corroyéndome el cuerpo
sintiéndome agonizante.
Nunca trato de olvidarte,
tú, cuna de mis amores,
motivo de mis dolores,
y de mi espectro la tumba,
cuando ya por fin sucumba
por no volver a tus lares.
Autoría y derechos: Marta Requeiro.
Hoy después del letargo jurídico entre Cuba y Estados Unidos se abre la embajada del país del norte en La Habana. ¿Más de lo mismo? Les dejo ésta poesía que escribí hace muchos años y que aún tiene vigencia. Saludos.
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