Proliferan los ñatos en Cuba
Para los nacidos después del triunfo de la revolución cubana, nos es difícil al ser -entiéndase de la mejor manera- "un producto revolucionario", entender lo que pasa en el país hoy en día.
Fuimos educados escuchando hablar de igualdad, de hermandad, de derechos humanos y para con los trabajadores, de la lucha del proletariado, de que la revolución era de los humildes y para los humildes, que no había propiedad privada de nadie sobre nada. Con el pecho hinchado marchábamos entonando consignas. Así pasé mis primeros años de la niñez y adolescencia hasta que la mente fue entendiendo como lógicas otras cosas, vislumbrando que la realidad era muy distinta: una cosa la teoría y otra la práctica, principalmente en las altas esferas del gobierno.
Ya se sabía, por chismes que después resultaron ciertos, que Fidel tenía varias casas y un estilo de vida de opulencias y lujos, que se extendía a toda su camarilla y personal de servicio, muy distinto del que quería que el pueblo llevase.
Cuando de despenalizó el dólar el 3 de agosto de 1993, comenzaron a aparecer los Diplomercados, Diplotiendas (tiendas para diplomáticos y turistas) y las CADECA (casas de cambio del dólar por el chavito, el equivalente al dólar sin serlo), después de la despenalización de la moneda verde y empieza a surgir la nueva ola de "ñatos".
Los ciudadanos que sobresalían teniendo una vida un poco más desahogada económicamente que la media, eran tildados de "macetas", perseguidos, investigados, enjuiciados, encarcelados. Había temor que surgieran clases sociales.
El país destruyéndose de a poco, los edificios, las casas, las calles, todo a lo que tenía acceso el ciudadano común, se va poniendo cada vez más ruinoso. El desabastecimiento de los insumos de toda índole hoy llega a ser inaguantable. Pero no se puede hablar de diferencia de clases.
Se cae una casa en La Lisa, un techo en La Habana Vieja, pasa el huracán Mattew por Baracoa y arrasa -por poner un ejemplo-, muchos pobladores pierden sus casas.
El pueblo en general sufre la escasez de agua más grande en muchos años, no hay gasolina, ni medicamentos en las farmacias..., etc., y el gobierno sigue creando instalaciones turísticas, fomentando dicha industria y mal administrando lo que ella deja, o aplicándole a las ganancias la ley del embudo. El común de los mortales que vive en una diaria zozobra de cómo va a subsistir, no llega a saberlo. Por la prensa internacional se conoce que son jugosas sumas de divisas. Y siguen aumentando el porcentaje de "ñatos".
Muere Fidel, sigue Raúl, seguirá su hija o cualquier otro Castro y Cuba sin unas elecciones libres, porque aunque la élite gubernamental diga lo contrario sabemos que no es así.
Sabemos que en Cuba se manipulan las elecciones y que de las del "poder popular" no pasa el tema. Jamás se mueven los altos mandos con el voto popular.
Para desarrollar el turismo se destinan todos los recursos necesarios. Mas de 6000 marcas estadounidenses están ya en la isla. El lujo crece en Cuba con la apertura oficial de varias tiendas de marcas exclusivas como Versace, Armani, Montblanc, L' occitane en Provence, entre otras, todas ubicadas en lugares frecuentados por turistas, y creados para éstos, como la primera planta del Manzana Kempinski, el primer hotel cinco estrellas plus que será inaugurado en la isla.
También la perfumería francesa Guerlain llega cerca de El Prado y hace su derroche de esplendor. Un perfume supera los 30 dólares.
Nordstrom (la tienda mayoristas por departamentos que vende de todo) propone estar en la primavera de este año en Cuba con su tendencia al estilo de los 40”.
Gocco amplía su red de tiendas de ropas para niños. Diez nuevas para el 2017 en la isla. ¡Y allá van los ñatos!
Y ni hablar del turismo de salud donde las clínicas son hoteles. A ellas llegan infinidades de pacientes a ser atendidos con la última tecnología y los mejores especialistas a un precio más bajo que el que pagarían en su país.
Iberostar, la empresa hotelera española especialista en hoteles cinco estrellas, abre en Varadero su hotel número quince. Y los "ñatos" son cada vez más.
Los ñatos, sí, esa parte del pueblo que se pega a las vidrieras e incrusta en ellas su nariz para ver el último producto novedoso, el de mejor calidad que se exhibe y al que ellos no tendrán alcance.
Esos, los ñatos, son los primeros que empiezan a cansarse y a manifestarse por sentirse engañados, los primeros que son reprimidos, torturados y que no han podido, ni podrán, silenciar.
Ellos, los ñatos, los que despiertan del letargo después de verse embaucados por sus líderes, los que les hacen cumplir unas estúpidas reglas muy distintas a las que ellos practican.Esos que viven con el salario mínimo que no les alcanza para nada, mucho menos para lujos, sin una remesa familiar que les haga resistir.
Por eso esperemos que, de una vez por todas, los ñatos se unan y logren un cambio radical y para el bien de todos los cubanos dentro del país. ¡Ñatos de Cuba, uni'os!
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